«Situación actual del diagnóstico y tratamiento del cáncer de mama en Argentina»

En el marco de la Escuela de Gobierno del COSSPRA, los doctores Rubén Torres y Gustavo Jankilevich presentaron este trabajo realizado por el Centro de Evaluación de Tecnología Sanitarias de la Universidad ISalud ante los máximos representantes de las obras sociales provinciales y sus equipos técnicos.

La apertura de la jornada virtual, que se desarrolló el pasado miércoles 6 al mediodía, estuvo a cargo del coordinador de la Escuela, Martín Baccaro, quien presentó a los disertantes y autores de la investigación: Rubén Torres, rector de ISALUD,  y Gustavo Jankilevich, jefe del servicio de oncología del Hospital Durand.

Rubén Torres comenzó contando que la presentación es el resultado de un trabajo realizado por el Centro de Evaluación de Tecnología Sanitarias de la Universidad ISalud, financiado por el laboratorio Novartis, que describe la situación actual de Argentina en materia de cáncer de mama.

El disertante señaló que los objetivos del estudios fueron: identificar las barreras de todo tipo que inciden en los resultados, en términos de equidad y eficiencia y discriminar aquellas relacionadas con el sistema de salud; estimar los costos de diagnóstico y tratamiento por subsectores; y proponer líneas de acciones futuras para mejorar el acceso efectivo al diagnóstico y tratamiento con miras a mejorar los resultados de sobrevida.

A su vez, el abordaje se estructuró en tres partes: 1) el cáncer de mama como problema de salud;  2) el cáncer de mama como modelo de tumor pasible de intervenciones sanitarias efectivos; 3) obtener la percepción de los propios médicos tratantes de cómo funciona el diagnóstico y tratamiento; 4) el costo de los tratamientos.

Torres mostró comparativamente con países de la región las tasas de mortalidad nacional, 27.92%; Uruguay, 29.97%; Brasil, 15.13%; y Chile, 13.3%. Remarcó que en nuestro país se mantiene estable en la última década y media. Al respecto, Jankilevich dijo que “la tasa tiene la condición de que nos muestra a contramano de lo que está pasando a nivel regional y hay que considerar que el cáncer de mama representa 1 de cada 3 tumores que se diagnostican en mujeres, siendo la  primera causa de muerte, pero además es pasible de intervención desde la educación y la prevención”.

El referente de ISALUD mostró la evolución desde 1990 a 2019, donde se ve que Argentina es de los países de la región con menos avances en esta tasa. “Consideremos que en los últimos diez años ha habido progresos muy importantes que podrían motivar la disminución efectiva de la mortalidad. A pesar de eso, nosotros, igual que México, no aprovechamos las circunstancia”, dijo. Torres destacó como “una inequidad que es socialmente inaceptable” el hecho de que en el sector público el 60% de las mujeres llegan al diagnóstico en los estadíos 3 y 4; mientras que en el privado llegan  la mitad de las mujeres en esa condición.

Al respecto subrayó que la situación responde a múltiples causas, aunque la más nombrada es la vinculada al funcionamiento estructural del sistema de salud, seguida porque las mujeres que llegaron tardíamente dijeron que no podía postergar la atención de sus problemas laborales o familiares, la ausencia de campañas, desconocimiento del autoexamen, entre otros.

El estudio muestra que entre la primera consulta y el comienzo del tratamiento pasan 8 semanas en el sector privado, que se convierten en 18 en el sector público. Otra dificultad importante es la interrupción del suministro de las drogas, que superan las 3 semanas en el sector público, donde en el 70% de los casos hubo demora. En tanto, el privado está en el 12%. El problema, en el ámbito público, está centrado en las demoras en entrega y autorización; a la vez que en el privado el motivo central es la autorización por parte del financiador.

La falta de integración de las redes públicas y privadas, también fue señalado como un capítulo importante por los expositores.  Luego Torres mostró un esquema sobre cómo se estimó el costo de cáncer de mama por subsectores, lo que arrojó una inversión total país de 172.013.832 dólares, distribuidos en un 19% en el sector público, 36% PAMI, 21% obras sociales nacionales, 12% pre pagas y 11% las obras sociales provinciales. Para noviembre de 2020 los el costo per cápita expresado en dólares alcanzaba los 1160: 960 sector público, 1309 obras sociales provinciales, 1041 PAMI, 1291 obras sociales nacionales y 1811 pre pagas.

Luego Torres mostró el costo total en cáncer de mama por línea de cuidado y subsector y preguntó: “¿Gastamos bien? Porque si modificamos algunas de estas conductas se modificaría el gasto”.

Jankilevich, por su parte, explicó la composición de la muestra tomada para el estudio, constituida por un total 22 entidades, localizadas 16 en el AMBA, 12 en CABA, 4 en GBA y 6 en las provincias de Sant Fe, Formosa, Neuquén y Río Negro. “La mayoría del gasto que hoy tenemos en cáncer de mama no es en los estadios tempranos, donde se requiere educación, sino tardíamente. Esto nunca fue registrado antes tan fehacientemente. La mayoría de los pacientes públicos y privados tiene que recorrer distancias de 1 o 2 hs para obtener la atención. La consulta les lleva entre 1 y 3 hs de su vida personal”, destacó.

El jefe de oncología del Durand señaló como otro punto importante la diferencia en los recursos físicos con los que se cuentan los subsectores. Advirtió que la mayoría de los lugares públicos tiene anatomía patológica, no es así en los privados; los resultados genómicos también presentan diferencias entre el AMBA y el resto del país; mientras que esto es inversamente proporcional al caso de la radioterapia. La radioterapia es escasa en el sector público, donde no hay aceleradores lineales; a la inversa en el sector privado hay una gran gama de oferta. “Pero no hay adecuada articulación en privado y público”, dijo y agregó: “el abordaje debe ser multidisciplinario.  La educación es la mejor medicina. También detalló que el estudio, con preguntas indirectas, determinó que si bien las instituciones pueden tener mamógrafos o estructura, solo el 33% cumplía normas de calidad o tenían el mantenimiento adecuado.

Al cierre de la exposición, el presidente del COSSPRA y del IPSS Tucumán, Fernando Avellaneda, felicitó a los disertantes por el trabajo de excelencia. “Nos permite a los referentes ver cuánto se gasta o invierte. Pero cuando uno lo puede plasmar en datos completos, lo aplicado en el alto precio, en relación a un grupo pequeño de pacientes, y se ve  la poca inversión en otras áreas, eso duele. El abandono de pacientes, el diagnóstico tardío, no importa en qué sector, y la falta de complementariedad que no tenemos entre los distintos financiadores, también duele. Actualmente hay políticas claras de género con respecto a todas las áreas del Estado, pero claramente en el tema sanitario los datos indican que debemos ser más eficientes”.

El dirigente nacional también hizo foco en los datos arrojados por el estudio en relación a la educación, aunque puntualizó en que “no solo es para los grupos vulnerables, hay que insistir con la educación en las áreas de atención del paciente, sumar a los equipos de salud. El mayor desafío hoy es ver como los financiadores nos orientamos a que la respuesta sea de los grupos de salud; empezar a contratar equipos para la resolución de esto y dejar de tener prestadores aislados”, alegó.