Home Noticias Cosspra “Hay que regular en materia de medicamentos y prácticas de alto precios”

Lo destacó el presidente del Consejo de Obras y Servicios Sociales Provinciales de la República Argentina (COSSPRA) e interventor del IPSS Tucumán, Fernando Avellaneda, en el marco de las jornadas organizadas por la Asociación de Economía de la Salud (AES) donde participó de la mesa “Desafíos Post COVID-19 del sistema de salud argentino”.

El referente de la seguridad social provincial, compartió panel con el superintendente de Servicios de Salud, Eugenio Zanarini, y con la subsecretaria de Medicamentos e Información Estratégica del Ministerio de Salud de la Nación, Sonia Tarragona.

Invitado para hablar de los desafíos post COVID, Avellaneda comenzó siendo muy gráfico: “Las obras sociales pasamos de resolver los problemas a acumularlos, sin poder resolverlos. Aprendimos y enseñamos que una crisis se daba cuando la seguridad social no podía sostener la atención sanitaria: hoy estamos en esta situación. El futuro llegó, tenemos que ver cómo salimos, porque describir el escenario no alcanza”.

El presidente del COSSPRA describió a la audiencia las principales características de las obras sociales provinciales, que son autárquicas, con control estatal, integración estatal en la conducción, se rigen por el principio de la solidaridad y sus beneficiarios están distribuidos en todas las provincias. Tienen pirámides poblacionales parecidas; un interesante poder de compra e incidencia tanto en los precios como en la modalidad de pago; libre elección de prestadores y cobertura amplia.

Avellaneda destacó que el Observatorio de la Seguridad Social Provincial, con una década de existencia, les permite monitorearse en el tiempo, por región o comparativamente con otras obras sociales provinciales. “El 16% de la población está cubierta por las obras sociales provinciales y el 52% del país está alcanzado por políticas de salud provinciales, pero a veces nos convertimos en un seguro de enfermedad.  Tenemos 24 leyes que nos rigen, solo 4 son de este siglo. La seguridad social pensada en el siglo pasado es muy distinta a la de ahora”, remarcó.

“Nosotros damos cobertura a más de 7 millones de beneficiarios, por eso venimos trabajando para estar presentes en los distintos espacios que el Ministerio de Salud de la Nación ha generado”, dijo y continuó describiendo la cápita media por provincia en relación al PMO, calculado en 2.869 pesos. Del total, más de la mitad está por encima de ese monto. También mostró un cuadro indicando que la mayoría de las OSP no tuvieron apoyo financiero ni han tenido paritarias, por lo tanto, manejan el mismo dinero que en 2019. “Esto nos genera muchas dificultades para acordar valores con prestadores”.

Avellaneda subrayó que las obras sociales provinciales invierten entre el 24% y el 34% de sus presupuestos en medicamentos. Luego hizo foco en que el IPSS Tucumán destinó el 26% de su presupuesto a medicamentos ambulatorios y un 74% en los de alto precio. Además, comparó los períodos enero/septiembre 2019 con el mismo lapso del 2020 y describió los porcentajes de incremento en planes oncológicos, del 49%; reumatológicos y autoinmunes, del 68%; y los inmunocomprometidos, del 53%.

“Esto que les muestro es una modelización, con la que realmente nos sorprendimos, a raíz de un trabajo que está haciendo el Ministerio para hacer compras conjuntas. La armamos con lo que pagamos este año un grupo de moléculas, comparando los valores promedio que abonaron IOMA y PAMI con los que pagó el IPSS Tucumán. Si yo comprara a los mismos valores que la obra social bonaerense y que la de los jubilados, hubiera ahorrado 153.506.806,56 de pesos solo en este primer semestre, con lo bien que le viene a cualquier obra social provincial para mejorar el valor de las prestaciones que es uno de los lugares críticos y entendemos que hay que encontrar una forma de financiamiento, pero hoy estamos imposibilitadas”, manifestó.

Avellaneda avanzó en su ponencia, presentando las propuestas de modelos de atención. “Ninguna OSP, con excepción de Córdoba que recientemente sumó a una profesional con trayectoria en el tema, está basada en modelos de atención primaria de la salud. Pero si hay algo que nos mostró la pandemia es que la atención hospitalocéntrica no ha dado los resultados esperados a pesar de lo trabajado para equipar los hospitales. Nosotros tenemos un rol y debemos exigir nuestros prestadores ambulatorios que se conviertan en modelos en redes, que podamos acceder a información crítica para atender de forma oportuna, no solo a los pacientes COVID sino también a los crónicos, y que este modelo basado en la APS llegue para quedarse”.

El máximo referente del Consejo aseguró que “hay que empezar a pagar a los prestadores por resultados. Abonar incentivos; generar RISS con integración entre público y privado; trabajar para cambiar la cultura de cuidado de la salud de la gente; alcanzar acuerdos del NO en materia de medicamentos; avanzar en modelos de integración de aportes; y compras conjuntas. Es un camino que hay que hacer. Apoyarse en la red de salud digital para integrar los sistemas, hoy 13 obras sociales provinciales ya celebraron acuerdos en este sentido con el Ministerio”

Finalmente, en materia de modelos de financiamiento destacó aspectos como integrarse a la Superintendencia, diciendo que la ley existe y pasa por una decisión de las provincias y seguir apostando a la evaluación de tecnologías a través de la CONETEC. “Creemos que hay que regular los precios en salud, no solo los medicamentos sino también de las prácticas de alto precio”, disparó y sumó también la importancia de avanzar en un fondo de alto precio.

“¿Hay que hacer leyes?”, preguntó. “No, ya está escrito y se trata de la Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva, en el marco de la emergencia pública, dictada el año pasado. Su título 10 nos abre todo el abanico de necesidades del sistema sanitario con respecto a la pandemia y también en relación a nuestras obras sociales que hoy tiene como principal desafío lograr que sus prestadores puedan seguir trabajando el año que viene con incrementos en los costos. Porque no han podido ser acompañados por la mayoría de nosotros. Para esto la población y los recursos humanos en salud son actores obligados”, culminó.