Home Prevención y Promoción Cáncer de mama: control y prevención, los mejores aliados

El cáncer de mama es el más frecuente en las mujeres a nivel mundial. En Argentina, cada año se diagnostican más de 19 mil nuevos casos. “La prevención y la detección precoz siguen siendo las claves para la lucha contra el cáncer”, afirmó Gabriel Chagra Dib, presidente del Consejo de Obras y Servicios Sociales Provinciales de la República Argentina (COSSPRA).

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS) la incidencia de esta enfermedad está aumentando en el mundo debido a la mayor esperanza de vida, el aumento de la urbanización y la adopción de modos de vida occidentales. Los factores de riesgo son diversos: menarquía precoz, menopausia tardía y edad madura en el primer parto son catalogados como los más importantes; mientras que los antecedentes familiares multiplican el riesgo dos o tres veces. Se considera que la lactancia materna tendría un efecto protector.

Algunos estudios han concluido que el consumo de alcohol, el sobrepeso, la obesidad y la falta de actividad física también son factores de riesgo importantes. Estos consideran que más del 20% de todas las muertes por esta enfermedad registradas en el mundo se vinculan de modo directo a ellos.

“Desde COSSPRA venimos insistiendo y trabajando en pos de la prevención y el control de los factores de riesgo específicos modificables. Estos son el consumo de alimentos saludables, la realización de actividad física, el control en la ingesta de alcohol y el abordaje de la problemática del sobrepeso y la obesidad”, explica Chagra Dib.

De todos modos, la detección precoz sigue siendo uno de los ejes centrales para el control del cáncer. La mamografía es considerada como el único método eficaz para este fin. Por eso, en mujeres asintomáticas y sin antecedentes, la primera mamografía debe realizarse a los 35 años y luego en forma anual, a partir de los 40 años.

En cuanto a la autoexploración mamaria, no existen datos vinculados a la detección precoz, aunque se considera que esta práctica empodera a las mujeres aumentando la responsabilidad sobre su salud. Por ello se recomienda la autoexploración como método para fomentar la toma de conciencia entre las mujeres en situación de riesgo, más que como método de detección.